Una clara evidencia de la evolución de los equipos técnicos en Hollywood a lo largo de 40 años, reflejando cómo las películas de acción de antaño han perdido su sustancia.
Al final, resulta casi inevitable pensar en el logo de Xbox al ver 'XXX: State of the Union', ya que lo que se presenta se asemeja más a un videojuego que a una película.
La combinación de acción, efectos visuales y comedia logró el éxito para Ivan Reitman con 'Cazafantasmas' hace 22 años y, en menor medida, con 'Evolution' hace 5 años, pero en 'Mi super ex-novia' no logra el mismo impacto.
Otro caso en el que los viajes en el tiempo se convierten en un calvario y no en algo entretenido. Le falta consistencia en el tono, el ritmo y la perspectiva para ser un thriller de ciencia ficción o una aventura medieval.
Esta película de Tong intenta revivir el esplendor del cine de Hong-Kong, presentando una variedad de ideas que, aunque interesantes, no están bien conectadas. Resulta ser entretenida en ciertos momentos, pero también tiene aspectos que la perjudican.
Diesel intenta seguir la estela de figuras como Clint Eastwood, Charles Bronson y Steve McQueen, pero no logra transmitir el mismo carisma, la fuerza emocional ni el sentido del humor que caracterizan a estos íconos del cine.