El maestro filipino Lav Diaz continúa empujando los límites, evolucionando y reinventando su cinema, que, aunque personal, también posee una calidad universal.
Puede que Clooney no consiga un éxito esta vez, pero continúa aplicando una considerable inteligencia a su trabajo como actor, intentando entregar todavía algo fresco e interesante para sus fans.
El debutante Ti West se inspira en el espíritu de terror realista de su mentor y productor ejecutivo Larry Fessenden, y crea una película más aterradora que cualquiera de su maestro.
Los actores manejan bien los elementos característicos del género, pero la producción es tan hábil y sólida como se podría anticipar de Craven. Sin embargo, los efectos y la acción parecen provenientes de otros filmes más inquietantes.
Los seguidores del superhéroe han esperado mucho por su primera película, pero el cazador de recompensas del diablo no logra alcanzar el gran potencial que se esperaba de él.
Una clara evidencia de la evolución de los equipos técnicos en Hollywood a lo largo de 40 años, reflejando cómo las películas de acción de antaño han perdido su sustancia.