La película no aborda en ningún momento quiénes son estos chicos, su origen, dónde crecieron, ni quiénes son sus padres. Tampoco se exploran sus intereses ni siquiera se menciona qué comen. Por lo tanto, se siente como un filme carente de contexto y perspectiva, dirigido únicamente a los fanáticos.
Esa es la historia de Chiron, contada a luz de luna, sin anuncios, sin aditivos. El director Barry Jenkins elige tres episodios de su vida para conmover con estilo.
Es en rigor uno de sus dramas más sólidos en varios años. El clásico y viejo sustento partidista de izquierda está presente, pero de una manera funcional a la historia de Daniel Blake, que luce siempre real y cercana.
Este documental refleja la esencia del grupo y, al mismo tiempo, ilustra el dolor del fracaso, los sueños perdidos, el paso del tiempo, la amistad duradera y el amor por la profesión. Es una obra notable.
Película de gestos y sutilezas, donde se adivina una pasión a punto del grado de ebullición, pero donde jamás la histeria, (...) La cinta tiene su ritmo y Todd Haynes, un verdadero autor, la maneja con respeto, dejando que hable sola.
Es un trepidante retrato del criminal Carlos Robledo Puch, que destaca por su magnífica banda sonora. La película incorpora humor y, con un ritmo tragicómico, narra las andanzas de 'el ángel' y sus cómplices.
Es antes que nada una producción de interiores y caminos a media luz, donde la cámara aborda muchas veces el punto de vista de los reos en plena excavación. Es decir, claustrofobia en pantalla grande
Otra saludable salida de libreto del canon de películas saludadas por el Oscar y la moda. (...) coquetea con la comedia y el humor, dos ingredientes algo bastardos para la mirada desde la cátedra.
Uno de los secretos de esta candorosa película es que sus creadores no se ríen de la protagonista. Al menos, ríen con ella. He ahí a un director que ama a sus personajes.
El Papa Francisco se dirige a la cámara con soltura, manejando las tomas con habilidad y ofreciendo respuestas a todo, salpicando su discurso con un par de bromas. Wenders, con su maestría y talento, logra capturar la esencia de su personaje.
Como buena obra de un seguidor, no hay aquí ningún rasgo detestable de Prodan que se haga evidente. Al contrario, Luca presenta un enérgico y bien documentado retrato de un artista singular.
Nadie parece estar descuidado en esta película, pero muchos de los personajes se sienten como piezas de museo, careciendo de la pasión que una historia trágica de este nivel debería transmitir.