Lo que comienza como una comedia romántica ligera y convencional se transforma en una narrativa más profunda. En ciertos momentos puede resultar frustrante, pero su autenticidad brilla a lo largo de la trama.
El director demuestra tener grandes habilidades para obtener buenas actuaciones de los actores. Sin embargo, el grave error de juicio en la segunda mitad de la película resulta ser catastrófico.
'Z for Zachariah' es un drama digno de elogio, silencioso e íntimo. Zobel logra un tono excepcional en la textura de las interpretaciones, donde los sentimientos y las miradas cargadas cruzan el espacio con sutileza.
Se pueden alabar muchas cosas de ella, incluyendo su autenticidad, su naturalidad y la manera en que usa el sonido, la música y el silencio para transportar a la audiencia a un momento emotivo y estilizado.
Aunque en última instancia resulte desechable y con casi nada profundo que decir sobre la familia, la película tiene la decencia y el respeto hacia sí misma de no arrastrarse ni rogarte que te encante.
La serie se siente débil en los momentos en que Harrison Ford y Helen Mirren no aparecen, aunque es importante destacar que su creador sigue una dirección audaz.
Un implacable espectáculo de acción que deslumbrará al público con su visceral arranque y su abrasadora locura. 'Fury Road' podría ser la experiencia de acción más demoledora e intensa del año.
Podría haber sido una sucesora muy grande y digna de 'The Lion King', pero gracias a los requisitos percibidos de lo que exige esta franquicia, se queda sólo en algo bueno, lo cual es una pena, dado su regio potencial.
Una desgarradora historia sobre vivir y batallar con desórdenes neurológicos, el amor necesario para tolerarlo y el angustioso dolor de la remembranza.
Es, en definitiva, una serie sobre cómo el legado de la violencia corroe el alma, pero nunca sabe cómo curarla o enriquecerla, y se contenta con asestar otro golpe en la cabeza.