Una curiosa mezcla de contradicciones, sentimental en su nostalgia por 'Ghostbusters' y a la vez cínica y manipuladora en la forma en que parece rehacer cada momento clásico del original, insultando la inteligencia del público.
Los fans han expresado su descontento con que 'The Mandalorian' le esté quitando a 'Star Wars' lo que la hacía destacar. Con episodios poco inspiradores como el de esta premiere, sus quejas son difíciles de refutar.
Sigue cautivando con su intrigante combinación de tensiones familiares, crisis de fe y rivalidades inminentes, además de la pesada carga de los secretos ocultos.
No se diferencia del drama de secuestros 'Prisoners'. Ambas presentan un gran nivel de producción y cuentan con una buena fotografía y dirección, aunque comparten ciertos problemas en la narrativa.
Esta obra presenta un tema complejo y profundo, ofreciendo una exploración inquietante de la ilusión y la desesperación, respaldada por las brillantes actuaciones de dos de los mejores actores en la actualidad.
Aunque es un inicio entretenido, carece del ingenio y la profundidad de 'The Suicide Squad', a menudo porque sobreestima el tiempo que realmente deseamos pasar con su protagonista fanfarrón.
Irreverente, desagradable, revoltosa y cómica, pero también llena de un gran corazón que resulta conmovedor en su tributo a la escoria olvidada, marginal y desechable del mundo.
Una película visualmente cautivadora que busca retratar la desilusión. Sin embargo, se siente más fría y calculada, dejando de lado la vitalidad que realmente necesita. La narrativa carece de inspiración y las actuaciones no logran conectar.
Todd Haynes retrata de manera impresionante la belleza salvaje y cruda de la banda underground más influyente del rock. Una cinta que debe ser disfrutada a todo volumen.