'The 400 Blows', con su simplicidad y profunda emotividad, ocupa una categoría única. Muy pocos elementos de la película están diseñados meramente por efecto. Hay instantes de diversión y alegría que iluminan la narrativa.
La película tiene una duración de 87 minutos y retrata a Cyril de manera pulcra y efectiva. Thomas Doret interpreta su papel con una sinceridad que resulta natural.
La historia aborda varios temas, pero aligera muchos de ellos, lo que resulta en un viaje sin un destino claro. Más que una narrativa completa, parece un esbozo de posibles relatos.
Lo que necesita con urgencia es mayor velocidad. La película prolonga cada momento más de lo que realmente justifica, llegando a hacer que incluso los instantes de inspiración se sientan forzados.
Me conmovió 'Hotel Rwanda' (2004), pero no me sacudió tan profundamente como lo hizo 'Kinyarwanda'. (...) un film independiente de gran impacto emocional.
Una combinación de estímulos y violencia cruda cuyas partes no encajan. El guion es eficiente escena a escena, pero no sabe hacia dónde ir ni lo que quiere decir.
Empieza con una historia sólida y furiosa y la llena de actores que se dejan llevar por ella en lugar de apresurarse a desvelar las sorpresas. Uno de los mejores films del año.
Es divertida, especialmente al principio, y los dibujos a la antigua usanza son bonitos, pero en un mundo donde el listón ha sido elevado por 'Finding Nemo', 'Shrek' y 'The Incredibles', es un regreso a un entretenimiento más que convencional.
La razón para ver 'Duma' es que es una película extraordinaria, y porque en concreto los jóvenes inteligentes que la vean se sentirán cautivados por ella.