Una suave mezcla de los ingredientes habituales de las películas de acción de Steven Spielberg, que se hace especial por la enérgica interpretación de los niños aventureros.
Las escenas en el aula son tan incómodas y desalentadoras que afectan la estabilidad de la película. Es una lástima, ya que hay instantes que son realmente profundos y evocadores.
El desafío de representar a los personajes de una manera tan estilizada visualmente es que resulta complicado para ellos expresarse, moverse y captar realmente nuestro interés en sus historias.
Una historia cautivadora, atractiva y entretenida que se destaca entre las películas de adolescentes. A diferencia de muchas otras, no recurre a los insultos o la humillación hacia las chicas para provocar risas.
La adaptación no logra captar los puntos fuertes de la novela que la inspira. No convence al espectador de comprender el amor adolescente y parece carecer de un conocimiento profundo acerca de sus personajes. Además, presenta un lío narrativo que confunde más de lo que entretiene.
Una película que establece un ambiente particular en tu mente; carece de trama y no ofrece una conclusión definitiva, funcionando como una experiencia única.
Tiene una honestidad sin adornos que causó impresión tras los fuegos artificiales de la última etapa de los años 60. La película es, sobre todo, una evocación de un estado de ánimo.