La sección central de la película, donde se presentan las sesiones de 'entrenamiento' country, tenía el potencial de ser entretenida con un enfoque satírico. Sin embargo, su desarrollo parece carente de sutileza, como si hubiera sido creado con un herramienta poco refinada.
Lo que disfruté fue el confort de estas vidas dejándose llevar brevemente por la misma corriente. La sensación de que lo inesperado podía entrar libremente en la historia.
Una película artesanal que logra capturar la atención en festivales y captura seguidores. Posee un aire fresco y encantador, logrando mantenerte interesado a pesar de un guión no tan innovador.
Realmente puedo aceptar muchas cosas que suceden en el cine, desde bicicletas voladoras hasta tiburones devorando barcos e incluso cerdos que hablan. Sin embargo, esta película no logra convencerme.
El filme presenta un enfoque adecuado y una premisa prometedora, sin embargo, le falta originalidad y se apoya excesivamente en los giros de la trama en lugar de centrarse en el contenido.
A pesar de una atmósfera cautivadora y una actuación destacada de Josh Hartnett, la película se ve afectada por diálogos poco fluidos y una narrativa predecible.
Un entretenimiento bien elaborado que ofrece múltiples ideas, lo que lo eleva más allá de un simple thriller futurista y lo posiciona también en el ámbito de la ciencia ficción.
Es un alivio, en una época de cinismo donde se considera que el sexo vende cualquier cosa, descubrir una película erótica que resulta ser mucho más de lo esperado.
La película despliega una fascinación fría que invita a reflexionar sobre la forma en que hombres y mujeres interactúan con el erotismo en la pantalla.
Una adaptación impactante y visceral de las Edades Oscuras y sus legendarias figuras heroicas. Sin embargo, resulta complicado seguir el hilo de la trama en cada escena.
Un thriller muy bien elaborado, tenso y absorbente. Lo más aterrador de todo es pensar que, meses después del caso Watergate, todo resulta demasiado creíble.
Han existido numerosas películas destacadas en el género de espionaje, lo que hace que una cinta mediocre, a pesar de contar con un elenco talentoso, se vea afectada en sus comparaciones.
Como una novela de Graham Greene, no se centra en los hechos en sí, sino en el impacto que estos tienen en los personajes y la transformación que experimentan a lo largo de la historia.