Un trabajo atrozmente incompetente dentro del género de 'Basic Instinct', repleto de diálogos que sólo un guionista podría disfrutar, y con una trama que mezcla la intriga con la confusión.
Ozon, al igual que Hitchcock, comprende cómo los detalles sutiles pueden transformar una elección desafortunada en una desesperante pesadilla llena de paranoia.
Abbas Kiarostami nos lleva a un juego cautivador, demostrando su destreza al crear espacios que trascienden lo visible. Su enfoque único y reflexivo logra enganchar nuestra atención y nos invita a explorar más allá de lo que se muestra.
La película podría haber sido una simple acción de un solo nivel, sin embargo, lo que realmente la distingue es la habilidad de Thornton para dar forma al material.
Tiene todos los elementos característicos de las películas de Huston: paisajes impresionantes, una historia de amor romántico y una maravillosa fotografía de caballos, junto a diálogos sobrios y poéticos, pero a pesar de esto, no logra conectar por completo.
Iñárritu presenta la vida cotidiana de Uxbal de una manera muy íntima. La interpretación de Bardem fue lo que realmente capturó mi atención y me hizo sentir simpatía hacia el personaje.
No es una película triste, ya que Leigh, conocido por reirse de sus personajes en su trabajo anterior, esta vez muestra un profundo cariño y protección hacia ellos.