Una película sombría y furiosa que no pretende transmitir un mensaje, sino que retrata la vida de diferentes personas y nos invita a reflexionar sobre ellas.
La habilidad de los guionistas para aportar destellos de ingenio en los diálogos es notable y le da vida a una película que, a pesar de todo, sigue una fórmula convencional.
Es oscura, pero sorprendentemente entretenida. Lamentamos la reciente muerte de Shakur, quien brinda su mejor actuación como Spoon, un músico decidido a liberarse de las drogas.
La interpretación de Eden es firme y conmovedora. La película destaca por presentar horrores que surgen de un entorno que no es tan brutal o doloroso como imaginábamos.
Extravagante, con E mayúscula. Una película que no podría suceder en ningún mundo posible, lo que es una lástima, si no para la película, para los mundos posibles.
Esta película de Allen se destaca por su ingenio y originalidad, manteniéndonos interesados durante todo su desarrollo, aunque no logra cautivarnos por completo.