Aunque algunos la consideran un intento de replicar el estilo de Woody Allen, tanto la película como su influencia son tan entretenidas que no entiendo la crítica.
Hasta este punto, lo que se presenta parece ser una sucesión de escenas esperables. Sin embargo, la calidad de la escritura y las interpretaciones logran darle un giro positivo. El diálogo excluye las estructuras típicas de las comedias de situación, brindando momentos realmente encantadores.
Nos ofrece una de las parejas más cautivadoras y entrañables que he visto en la pantalla. Además, logra transmitir una auténtica sensación de conexión humana.
Allen y Keaton representan una versión reformulada de sus roles en 'Annie Hall'. Los diálogos reflejan la esencia de Allen, transformando la trama en una aguda y divertida reflexión sobre su propia vida.
Interpretada de manera sobresaliente por Matt Damon, 'The Informant' resulta cautivadora al revelar dos capas en la trama que no siempre son evidentes para los espectadores.
Es una buena idea para una película. Por desgracia, se queda básicamente en una idea. Los personajes adquieren una importancia tan secundaria frente al artilugio que nunca sentimos gran cosa por ellos.
Verla es presenciar la evolución de un incidente automovilístico que impacta en lo emocional. Es una de esas películas infrecuentes que aborda la sexualidad desde una perspectiva reflexiva, dejando de lado la mera representación del sexo.
El filme presenta un enfoque adecuado y una premisa prometedora, sin embargo, le falta originalidad y se apoya excesivamente en los giros de la trama en lugar de centrarse en el contenido.
Aunque no destaca como un gran noir, se mantiene fiel a las raíces del género y ofrece a Samuel L. Jackson uno de sus papeles más memorables en años recientes.