El talento de Jean-Pierre y Luc Dardenne radica en retratar a sus personajes en circunstancias humanas complejas, logrando que se sientan auténticos y no meras figuras de una historia.
La interpretación de Eden es firme y conmovedora. La película destaca por presentar horrores que surgen de un entorno que no es tan brutal o doloroso como imaginábamos.
Una comedia que se sostiene en chistes repetitivos y personajes planos, careciendo de originalidad. Es el tipo de filme cuyo único propósito parece ser el de garantizar el ingreso de quienes están detrás de su producción.
Abbas Kiarostami nos lleva a un juego cautivador, demostrando su destreza al crear espacios que trascienden lo visible. Su enfoque único y reflexivo logra enganchar nuestra atención y nos invita a explorar más allá de lo que se muestra.
Iñárritu presenta la vida cotidiana de Uxbal de una manera muy íntima. La interpretación de Bardem fue lo que realmente capturó mi atención y me hizo sentir simpatía hacia el personaje.
No es una película triste, ya que Leigh, conocido por reirse de sus personajes en su trabajo anterior, esta vez muestra un profundo cariño y protección hacia ellos.
Un recargado ejemplo de exceso melodramático. Tiene argumento suficiente para tres películas, aunque no lo suficiente para que tenga sentido esta. A cierto nivel es posible apreciar el trabajo puesto en ella.