Tiene todos los elementos característicos de las películas de Huston: paisajes impresionantes, una historia de amor romántico y una maravillosa fotografía de caballos, junto a diálogos sobrios y poéticos, pero a pesar de esto, no logra conectar por completo.
Un film excesivamente serio que aborda la historia de una mujer reacia al lesbianismo. Conn, responsable del guion y la dirección, aún no logra infundir espontaneidad y naturalidad en su trabajo.
No es una película triste, ya que Leigh, conocido por reirse de sus personajes en su trabajo anterior, esta vez muestra un profundo cariño y protección hacia ellos.
Un recargado ejemplo de exceso melodramático. Tiene argumento suficiente para tres películas, aunque no lo suficiente para que tenga sentido esta. A cierto nivel es posible apreciar el trabajo puesto en ella.
Las secuencias de entrenamiento se presentan con la rigurosidad adecuada. Scott las aborda con un enfoque casi documental, mientras que Demi Moore muestra que tiene la capacidad para enfrentarse a estos retos.
Una película sombría y furiosa que no pretende transmitir un mensaje, sino que retrata la vida de diferentes personas y nos invita a reflexionar sobre ellas.
El tema de la figura estelar atrapada en la depresión es familiar. Sin embargo, lo que realmente distingue la obra de Coppola es su minucioso retrato de la vida de una celebridad.