Es como una confrontación entre estilo e historia. Combina el estilo hábil y tenso del cine actual con los valores y los estereotipos sexuales de antaño.
Después de tantas películas en las que personas violentas y superficiales desestiman su humanidad, es refrescante ver una obra que profundiza en el corazón.
Podemos ver fácilmente a la gente que no queremos, pero cuando se trata de aquellos a los que amamos, solo vemos lo que deseamos ver. Esta es la primera película en mucho tiempo que aborda este tema de manera efectiva.
Las tres actuaciones principales de Gertz, McCarthy y Downey son sobresalientes. La película presenta un enfoque superficial que, sin embargo, funciona en su contexto.
Comete el mismo error que algunos de sus personajes: trata a estos dos tipos como viejos personajes adorables en lugar de escuchar lo que realmente tienen que decir.
Esta película tiene el potencial de desarrollar una historia fascinante sobre la comunicación entre especies alienígenas. Sin embargo, en lugar de eso, presenta un alienígena que resulta ser demasiado humano y familiar.
Lo más sorprendente de esta película, que ya es de por sí extraña y hermosa, es que parece brillar más en sus momentos más absurdos y perder fuerza en las partes más serias.
No se trata solo de animales adorables, aventuras que dan miedo y un final feliz; también es una reflexión profunda sobre cómo la sociedad influye en nuestro comportamiento.