Esta es una buena película. Aquí se presenta un filme que captura la soledad y el temor de los hombres que, a lo largo de dos semanas, enfrentan lo que esperan que será una muerte inevitable.
Es remarcable, una historia bélica contada como una partida de ajedrez en la que el perdedor no sólo pierde, sino que es enterrado en una tumba sin nombre.
Es un entretenimiento casual, marcado por una ejecución superficial y con dos capas evidentes. Se asemeja a una película típica de deportes, pero repite sus ideas en múltiples ocasiones.
Me dan ganas de echarle desinfectante a la pantalla. No es simplemente un producto lacrimógeno. Extrae las lágrimas de uno a uno por liposucción, sin anestesia.
Tiene una trama de Identikit, compuesta de piezas estándar. Incluso los decorados parecen genéricos; no hay nada de la majestuosidad de la genuinamente inspirada película de perros de Disney, 'Colmillo Blanco'.
La película mantiene su interés gracias a una narrativa cautivadora. Spielberg demuestra ser un excelente narrador con una historia intrigante. Sin embargo, a pesar de sus elementos atractivos, el filme se siente como si no tuviera una dirección clara en su desarrollo.
Dado que McQueen tiene una notable efectividad en las películas de acción, 'The Hunter' se vuelve aún más frustrante. ¿Acaso nadie se dio cuenta de que el guion es un completo desastre?
Bajo esta película bastante tonta, poco inspirada e incluso burda, subyace una historia real de una fuerza tan convincente que nos obliga a pensar y a responder.