Lo mejor de 'A Mighty Heart' es que no reduce la historia de Daniel Pearl a un argumento, sino que la eleva a tragedia. Una tragedia que se ilumina y sufre con el odio que corre por el mundo.
Esta es una buena película. Aquí se presenta un filme que captura la soledad y el temor de los hombres que, a lo largo de dos semanas, enfrentan lo que esperan que será una muerte inevitable.
Es un entretenimiento casual, marcado por una ejecución superficial y con dos capas evidentes. Se asemeja a una película típica de deportes, pero repite sus ideas en múltiples ocasiones.
Bean es una versión malévola de Ace Ventura, presentada en cámara lenta. Aunque cuenta con numerosos momentos divertidos, la película se siente un poco prolongada en su conjunto.
Está bien interpretada, con control, por Hoss y Sidikhin. El director evita en gran medida el sentimentalismo artificial, lo que aporta autenticidad a la historia. Además, el aspecto físico de la producción resulta convincente.
El doble proyecto de Eastwood es uno de los esfuerzos más visionarios que se han elaborado jamás a la hora de reflejar la realidad y el significado de la guerra.
Steven Spielberg y Tom Hanks han hecho en 'The Terminal', una dulce y delicada comedia que combina un brillante sentido del humor con una emotiva reflexión sobre la vida y la lucha por encontrar nuestro lugar en el mundo. La película logra capturar la esencia de la inocencia y la esperanza en medio de situaciones adversas.