Una película de terror técnicamente competente y con buenas interpretaciones. Una historia absurda, con tantos sustos que amenazan con volverse monótonos.
El doble proyecto de Eastwood es uno de los esfuerzos más visionarios que se han elaborado jamás a la hora de reflejar la realidad y el significado de la guerra.
Esta es una buena película. Aquí se presenta un filme que captura la soledad y el temor de los hombres que, a lo largo de dos semanas, enfrentan lo que esperan que será una muerte inevitable.
Es un entretenimiento casual, marcado por una ejecución superficial y con dos capas evidentes. Se asemeja a una película típica de deportes, pero repite sus ideas en múltiples ocasiones.
Mann logra generar suspense al plasmar la extensión y el tedio que puede implicar una investigación periodística. 'The Insider' acierta al retratar esta realidad.
Me dan ganas de echarle desinfectante a la pantalla. No es simplemente un producto lacrimógeno. Extrae las lágrimas de uno a uno por liposucción, sin anestesia.
Ambiciosa y hermosa, la película comete un error común entre muchas producciones sobre viajeros y exploradores: se enfoca más en las aventuras que en los descubrimientos que hacen.
El hecho de que David Helfgott haya experimentado estos eventos, desde su ascenso hasta su caída y posterior recuperación, aporta un gran significado a la película.