No es un film aburrido. El director utiliza palabras, imágenes y una concisa letanía de Gore sobre los hechos para crear una película fascinante e implacable.
Una elaborada y bien hecha película de violenta acción que usa el nombre de Robin Hood por la sencilla razón de que es un marca reconocible no protegida por el copyright.
Connery y Hepburn parecen haber llegado a un tácito entendimiento sobre sus personajes. Resplandecen con autenticidad, aportando profundidad a sus roles y elevando la narrativa de la película.
Esta gran película de 1938 perdura en un eterno verano de valentía y romance. El héroe ideal debe hacer el bien, vencer al mal, disfrutar de la vida y conquistar a la chica. 'The Adventures of Robin Hood' es el referente de cómo lograrlo de manera perfecta.
La franquicia de los teleñecos se revitaliza con 'The Muppets', un musical divertido y autoconsciente que comienza reconociendo que han superado su vida útil.
Ágil, brillante y divertida, esta es una película familiar que puedes disfrutar incluso sin compañía. No obstante, es mejor si alguna vez fuiste un niño sensible.
Es tan ridícula en sus 'golpes' como cualquier comedia para mayores de 18 que se te ocurra. Pero al menos Paul Blart y los otros personajes del film no necesitan usar la palabra 'joder' en cada frase.