La película está repleta de acción, sin embargo, la trama no logra consolidarse. Desde el inicio hasta el final, se enfoca en su artificio, pero nunca logra superarlo.
Me gusta el modo en que las personalidades son capaces de hacerse con el argumento en 'Fighting', una rutinaria historia de tres actos que crea personajes de un interés poco común.
Recaudó menos de 3 millones de dólares y ha sido casi olvidada, pero se mantiene como uno de los films neo-noir más auténticos y sin concesiones del cine moderno. La película logra captar, sobre todo, la soledad y las vidas desgastadas de sus personajes.
Una fantasía más oscura y profunda que la trilogía de 'El Señor de los Anillos', 'Las Crónicas de Narnia' o las películas de Harry Potter. Como experiencia visual, es excepcional. Como fantasía escapista, se presenta como un desafío.
Presenta una interesante combinación de agudeza y ligereza. Jackie Chan y Owen Wilson son dos actores juguetones que demuestran disfrutar de sus papeles absurdos.
Funciona como una recopilación de conceptos que han tenido éxito en películas de acción anteriores. Sin embargo, el problema radica en que estos elementos carecen de vida y originalidad.