Quiere ser una fantasía cálida y extravagante, y casi lo consigue: pero la traiciona su propia necesidad de poner un giro hollywoodiense a una trama que no lo necesitaba.
Puede ser demasiado intensa para los espectadores más pequeños. Sin embargo, es una obra interesante, ambiciosa e imaginativa, que casi merece ser vista solo por el deleite que brinda Anjelica Huston.
Presenta una interesante combinación de agudeza y ligereza. Jackie Chan y Owen Wilson son dos actores juguetones que demuestran disfrutar de sus papeles absurdos.
Me gusta el modo en que las personalidades son capaces de hacerse con el argumento en 'Fighting', una rutinaria historia de tres actos que crea personajes de un interés poco común.
Recaudó menos de 3 millones de dólares y ha sido casi olvidada, pero se mantiene como uno de los films neo-noir más auténticos y sin concesiones del cine moderno. La película logra captar, sobre todo, la soledad y las vidas desgastadas de sus personajes.
Una fantasía más oscura y profunda que la trilogía de 'El Señor de los Anillos', 'Las Crónicas de Narnia' o las películas de Harry Potter. Como experiencia visual, es excepcional. Como fantasía escapista, se presenta como un desafío.
La brillantez de la película proviene más de la dirección de Polanski y de una serie de interpretaciones genuinamente inspiradas, que de la historia original.
Hay un montón de material en una película que apenas dura 100 minutos, pero compensa su sobrecargado escenario y falta de originalidad con un ritmo rápido y acción a toda mecha.