Una película que inicialmente parece cínica, pero que pronto se transforma en algo conmovedor. Resulta ser una verdadera delicia, especialmente en las escenas donde Cruise y Zellweger comparten la pantalla.
Estas películas presentan figuras tan cautivadoras que simplemente las miro boquiabierto. Me pregunto si antes de que una serpiente te muerda, piensas: ¡vaya serpiente más asombrosa!
La disfruté mucho. La historia se centra en personajes realistas que luchan con todas sus fuerzas para avanzar en un sistema que les impone limitaciones. En ese sentido, resulta fascinante.
Es una pena que las películas busquen incrementar la cantidad de incidentes, cuando lo que realmente brilla en esta historia es la vida cotidiana de Bernadette.
Es muy perceptiva sobre las relaciones entre sus personajes. Howard la dota con un reparto de espléndidos actores veteranos, que consiguen reunir todas las pequeñas manías e idiosincrasias de la gente real.
Tiene escenas que son más graciosas que las de la mayoría de películas de este año y otras que exudan el dolor de los secretos familiares y cuando acaba, hemos visto una obra maestra.
Esta película presenta un nivel de escritura excepcional y cuenta con actuaciones sobresalientes, lo que la convierte en un proyecto que no debería considerarse un fracaso. Sin embargo, hay una falta de conexión emocional que le impide brillar realmente.
Quizás Nora Ephron debería haber fundamentado su relato en el matrimonio de otra persona. Así habría podido proporcionar la distancia y la perspectiva necesarias para una buena comedia.