La premisa y los personajes son evidentes, lo que hacía presagiar un filme impactante. Sin embargo, el guion presenta carencias incómodas, resulta confuso y plantea preguntas inadecuadas.
En un guion que resalta por su profundidad y solidez, 'The Joy Luck Club' transita con fluidez entre el presente y el pasado. La película se desarrolla con una claridad excepcional.
Si los malasios produjeran una comedia sobre el asesinato de un presidente estadounidense por oponerse a la esclavitud, podría resultarnos igualmente divertida, al igual que 'Zoolander' podría hacerlo para ellos.
Es una película digna de atención de Cosas Horribles Abalanzándose sobre la Gente. Si esperas que Darabont logre el mismo nivel que en 'Shawshank' y 'Green Mile', lamento decir que no es así.
El problema es que todos parecen estar atrapados en una película tediosa y, dado que son conscientes de ello, ni siquiera hacen un esfuerzo por cambiarlo.
'Sparke' no es completamente innovadora, pero ofrece un entretenimiento consistente y, a pesar de los lugares comunes, no experimenté ningún instante de tedio.
La incesante creatividad de Sean Penn es fundamental en su actuación. Muy pocos actores han abordado roles tan diversos y aún menos han conseguido que sus interpretaciones se sientan genuinas.
Lo positivo de una película como esta es que, aunque sus personajes sean franceses, me resultan mucho más familiares que cualquier otra representación en un remake de Hollywood.
Huppert posee una expresión imperturbable que recuerda a la de Buster Keaton. Su mirada, distante y enigmática, nos incita a reflexionar sobre sus pensamientos internos.
Las actuaciones destacan por su originalidad, reflejando la esencia única de los personajes. Esta película va más allá de tener una simple trama o personajes; es un auténtico universo de emociones.