Es una de esas películas que invitan a dejarse llevar, pero sus numerosos detalles sutilmente incorrectos pueden resultar frustrantes y quitarte la paciencia.
El único fallo de la película es también una virtud: está tan llena de personajes, historias, calidez y risas que a veces parece que Curtis tiene una lista de elementos que debe incluir, lo que puede hacer que la obra se sienta un poco sobrecargada.
Huppert posee una expresión imperturbable que recuerda a la de Buster Keaton. Su mirada, distante y enigmática, nos incita a reflexionar sobre sus pensamientos internos.
Es fascinante ver cómo el filme se inspira de forma directa y audaz en los acontecimientos actuales. Presenta una mezcla notable de elegancia, comedia y elementos extravagantes.
La historia ofrece una enseñanza valiosa, y los personajes de la selva son entretenidos. Aunque no se considera una obra maestra, resulta un deleite visual gracias a su humor y su ternura.
Contamos con dos cantantes reconocidos en la industria, aunque su interpretación no destaca. Además, el elenco incluye a varios ganadores del Oscar, limitándose a un desempeño que no requiere grandes actuaciones.
La historia alcanza un momento en el que se desborda, transformándose en algo tan ridículo que deja de tocar las emociones y se vuelve simplemente peculiar.