En un verano marcado por el desorden y la brutalidad, donde la creatividad y las narrativas de calidad parecen ausentes, esta película destaca por su gran realización.
Un intenso thriller danés que presenta la tradicional trama del cine negro, centrada en un policía con defectos que se debate entre el amor por su esposa y la atracción hacia una mujer seductora.
Hay una escena de juicio impactante que mantiene la tensión, así como otros instantes que logran conectar, pero en su esencia, se trata de una película centrada en el intercambio de disparos entre personajes.
No se puede considerar un clásico, pero tiene su lógica. Aunque el vestuario, los decorados y las localizaciones en Londres son impresionantes, la actuación de los intérpretes parece carecer de compromiso.
Es interesante y a la vez inquietante la decisión de filmar un thriller y omitir elementos clave que le darían coherencia. Sin embargo, Wim Wenders logra cierta efectividad con esta estrategia en The American Friend.
The Road evoca las imágenes y los personajes de la novela de McCarthy. Es poderosa, aunque carece del mismo toque emocional. Una producción impresionante.
El intento de Godard de crear una película de gran presupuesto con actores reconocidos es fascinante. Aunque no alcanza la grandeza de sus otras obras, resulta interesante y presenta momentos brillantes, como las discusiones matrimoniales y el uso de las escaleras de la villa. Su valor radica en ser un experimento fallido.