Es una de esas películas que invitan a dejarse llevar, pero sus numerosos detalles sutilmente incorrectos pueden resultar frustrantes y quitarte la paciencia.
La historia ofrece una enseñanza valiosa, y los personajes de la selva son entretenidos. Aunque no se considera una obra maestra, resulta un deleite visual gracias a su humor y su ternura.
Algunos episodios son efectivos, mientras que otros resultan menos logrados. No obstante, incluso los más decepcionantes poseen un encanto particular, así como frescura y accesibilidad.
Lo que realmente capta la atención del público no es el sexo ni la violencia, sino una representación de fantasía Pop Art que muestra a mujeres empoderadas, capturada con una energía vibrante.
Contamos con dos cantantes reconocidos en la industria, aunque su interpretación no destaca. Además, el elenco incluye a varios ganadores del Oscar, limitándose a un desempeño que no requiere grandes actuaciones.
La historia alcanza un momento en el que se desborda, transformándose en algo tan ridículo que deja de tocar las emociones y se vuelve simplemente peculiar.
El único fallo de la película es también una virtud: está tan llena de personajes, historias, calidez y risas que a veces parece que Curtis tiene una lista de elementos que debe incluir, lo que puede hacer que la obra se sienta un poco sobrecargada.
En un verano marcado por el desorden y la brutalidad, donde la creatividad y las narrativas de calidad parecen ausentes, esta película destaca por su gran realización.