Un thriller que carece de profundidad y originalidad. Su narrativa es lineal y deja mucho que desear, haciendo que se sienta vacío y sin ideas innovadoras.
La emocionante narrativa de cómo tribus de hombres primitivos, aunque dispersas, dieron origen a diversas características que los definieron como seres humanos.
Esta película destaca por su estilo y profundidad al abordar su temática. Mantiene una tristeza genuina a lo largo de la trama, eliminando los elementos sensacionalistas para ofrecer un auténtico análisis de la soledad.
La película presenta elementos interesantes, pero estos no logran integrarse adecuadamente. Aunque cada aspecto es notable, en conjunto no contribuyen a un resultado satisfactorio.
Tiene un 50 por ciento más de argumento del que realmente necesita, pero al menos eso le permite crecer en áreas que normalmente no se suelen cubrir en un thriller de acción.
Una película que tiene momentos interesantes, pero que no logra cohesionarlos. Los intentos de incorporar diversos efectos a lo largo de sus prolongados 94 minutos resultan abrumadores y, en ocasiones, decepcionantes.
Es fascinante cómo esta película logra funcionar de manera efectiva como un thriller policíaco en un nivel, al mismo tiempo que investiga los sentimientos que a menudo mantenemos ocultos, incluso de nosotros mismos.
Las dos interpretaciones principales son clave para el éxito de la obra. El guion, elaborado por Corneau y Nathalie Carter, destaca por su meticulosa atención a los detalles.
Es complicado crear una historia de amor convincente, hacer una comedia efectiva y, aún más, desarrollar una película ingeniosa sobre política. 'The American President' consigue hacer las tres cosas con éxito.
Es el tipo de terror que realmente admiro, ubicado en un entorno real y no de fantasía. La película explora nuestros temores en lugar de abrumarnos con abundantes efectos especiales.