El film sabiamente carece de un argumento convencional, reflejando la naturaleza del día a día de los paramédicos, que transcurre sin un inicio o un final definido. Ver 'Al límite' es un recordatorio de que el cine puede impactarnos de manera profunda y directa.
Por encima de la media de la mayor parte de los thrillers, sus diálogos son instruidos e inteligentes, y Grant se presenta más como un hombre corriente que como un héroe de acción. Grant y Hackman defienden sus posturas de manera bien fundamentada.
La premisa y los personajes son evidentes, lo que hacía presagiar un filme impactante. Sin embargo, el guion presenta carencias incómodas, resulta confuso y plantea preguntas inadecuadas.
Sin duda, esta versión resulta perfecta para quienes consideraron que la interpretación de Ang Lee (Hulk, 2003) era excesivamente conversacional o densa. Dedica demasiado tiempo a ruidos y escenas de acción que carecen de sentido.
La narración es sólida y los personajes satisfacen a los aficionados de los cómics originales. Sin embargo, las escenas de acción dejan mucho que desear.
'Blade II' destaca por su impresionante derroche de acción y elementos visuales impactantes. Supera a su predecesora, 'Blade' (1998), ofreciendo una experiencia más intensa y emocionante para los fanáticos del género.
Me comenzó agradando, aunque tuve que esperar bastante para que sucediera algo cautivador. En los momentos de inactividad, no me resultaba del todo molesto. Imagino que los personajes tendrán un mayor desarrollo en una posible secuela.
Hay una película que parece querer liberarse de 'The Object of My Affection', y siento que esa película tiene mucho más encanto que la que realmente se presenta.
Porque es ligera y elegante, además de estar bienintencionada, es muy probable que se pueda disfrutar, siempre que se tenga la adecuada disposición mental.
Moore no se muestra con tanta presencia en esta ocasión, su enfoque no es tan irreverente y la risa no es su objetivo principal. En su lugar, narra historias impactantes de estadounidenses enfermos, moribundos o fallecidos, evidenciando las fallas de un sistema de salud que prioriza el lucro.