Deshonra el género de aventuras y también el del terror, que surge del miedo visceral hacia las criaturas de la naturaleza. Además, no se puede proponer una interpretación sobre el deseo juvenil de participar en experiencias extremas para sentirse vivos.
Alguna escena logrará el objetivo de producir la incomodidad que despierta el miedo; algún segmento hasta pueda entretener, pero nada estará a la altura de la secuencia inicial de títulos.
Todos los personajes podrían haber sido reducidos a un estereotipo, pero se imponen como singularidades. Todos los personajes, además, son queridos por el cineasta, porque podrían haber sido criaturas risibles y funcionales (...) Pero Rogers los ama.
La película se presenta como un estereotipo de una estética televisiva específica, mezclada de manera torpe con otros clichés del cine estadounidense, y refleja una ética subyacente que parece anticipar tiempos oscuros.
La película más accesible de Claire Denis logra alcanzar una humanidad insólita, sin perder la lucidez necesaria para identificar el núcleo de la fantasía romántica.
Es una maravilla, una pieza que remite a la mejor tradición moderna del cine de Europa del Este en manos de un cineasta cuyo inconformismo es innegociable.
'Parasite' aborda un tema relevante: la tensión y el resentimiento de clase. La habilidad de Bong radica en presentar estas emociones como parte del sistema que influye en las vidas de sus personajes.
Si hay algo que prodiga de inicio a fin 'La Gomera' es placer. Su liviandad indisimulada, una característica poco frecuente en el cine de Corneliu Porumboiu.
La película logra capturar el desprecio implícito y la condescendencia de los patrones, pero no logra explorar la frustración de los sirvientes. Esto limita su capacidad para generar indignación en la narrativa.
El cine aquí se libera de la necesidad de contar historias y se enfoca en enriquecer la experiencia sensorial, llevando a los espectadores a sentir que realmente están frente a una entidad dinámica.
Nada de nostalgia, tampoco de docilidad. La habilidad del director radica en capturar los sutiles cambios que ocurren con el tiempo y que son reflejo de un estilo de vida.