Como misterio policíaco, la trama no resulta del todo convincente. Los giros y revelaciones no sorprenden en su mayoría. Sin embargo, es posible que la película de Suri no busque sorprender al espectador.
Este aspecto podría ser la fuente de la verdadera magia de 'Sugar': hay un fascinante sentido de la dignidad tanto en el personaje principal como en la propia serie, incluso cuando la trama los arrastra hacia lugares más feos y violentos.
Aunque no alcanza la misma hilaridad ni la profundidad de las obras más destacadas de los Coen, presenta una combinación interesante de lo macabro y lo absurdo.
La serie aporta un matiz espiritual al enfoque policial, presentando una investigación que resulta interesante pero que no logra destapar elementos de mayor profundidad.
Aunque el desenlace deja mucho que desear, la travesía por las Highlands es emocionante y la actuación de Oakley-Green logra equilibrar la experiencia.
El mejor halago que se puede ofrecer a un thriller jurídico como este es que, con un episodio todavía por delante, no puedo adivinar con certeza la conclusión del caso y al mismo tiempo siento una gran curiosidad por descubrirlo.
Es más que un drama histórico bien presentado, ya que ofrece tres perspectivas diferentes para transformarlo en una profunda reflexión sobre la vida y la muerte.
Se sumerge en las sombras para ofrecer una visión más completa de Gotham y sus habitantes. El Batman de esta serie es complejo, moviéndose entre un deseo compasivo de justicia y una obsesiva necesidad de venganza.
A pesar de la acción intensa y los disparos, la película se toma un momento para explorar los profundos lazos familiares, añadiendo así un nivel emocional en medio del caos.
La película, centrada en tres personajes que luchan por mantener su cordura, sufre debido a una estructura narrativa que se aparta con frecuencia de la línea argumental principal.