Poquita cosa está repleta de buenas intenciones, pero eso por sí solo no es suficiente. Se siente como un panfleto turístico de Bután que prioriza la promoción sobre la calidad cinematográfica.
Claustrofobia y su sutil crítica colonialista forman una combinación muy interesante. La dirección es intensa y vibrante, capaz de mantener la atención del espectador de principio a fin.
La película logra mantener la intriga, quizás por esa tendencia inherente de los ibéricos a anticipar desenlaces impactantes. Al no presentarse un desenlace truculento, queda la sensación de insatisfacción ante la falta de un giro sorprendente.
Fogelman ha demostrado su valía en el género de melodrama con 'This Is Us'. En esta ocasión, recurre a los elementos que le han dado éxito, como los saltos temporales, aunque no logran impactar de la misma manera.
Una propuesta intrigante que, no obstante, adolece de falta de claridad. Es indiscutiblemente conmovedora, lo cual evidencia que la directora aún se encuentra en proceso de desarrollo.
Es lamentable que Sam no aproveche el impresionante talento de su elenco. La trama de recuperación del escritor James Frey resulta poco original y carece de la profundidad necesaria para conmover al espectador, siendo demasiado predecible en su desarrollo.
La historia de 'Taxi Driver' destaca por su falta de corrección política, convirtiéndose en una verdadera enciclopedia tanto botánica como cinematográfica.
Lo curioso es que la revista se destacó por su capacidad para sorprender, reinventar y arriesgar, elementos que faltan en la película. La narración se presenta como lineal y convencional.
La película se sostiene gracias al entusiasmo de Gordon-Levitt y la picardía de Michael Shannon, además de algunos gráficos coloridos que aportan algo de interés. Es probable que la disfruten los más jóvenes, pero quienes están más allá de los 12 años podrían encontrarla algo infantil.
Drama social intenso que refleja la lucha de una generación desgastada. Sañudo reafirma su talento como el gran director de actrices de su época, logrando una actuación excepcional de Miren Gaztañaga.
Retrata a la comunidad y sus contradicciones con una honestidad sorprendente, además, incluye diálogos memorables. Es un avance significativo tanto para el colectivo como para la comedia romántica.
Chastain comete el error de elegir a un director como Tate Taylor, que no tiene la habilidad necesaria para aportar al proyecto. Su interpretación de un John Wick con problemas familiares no logra despegar y se queda en una zona incierta.
La obra se presenta como una de las más claras sucesoras de 'Todos los hombres sois iguales', ofreciendo un agudo retrato de la realidad española en los últimos años.
Una valiosa comedia que aborda el empoderamiento femenino y destaca por el uso excepcional de una steadycam, algo poco común en este tipo de películas.
El punto de partida es salvaje. A partir de ahí, se desarrolla una orgía de gags políticamente incorrectos. Es, sin duda, una de las mejores comedias de 2015.
El cine popular italiano genera cierta envidia, ya que siempre acierta al plantear interrogantes relevantes. En esta ocasión, el enfoque está en señalar la creciente división dentro de la sociedad italiana.
La trama histórica y anecdótica se entrelazan con fluidez, mostrando tanto la alegría de los inocentes como la desgracia de las sociedades basadas en la violencia y el fetichismo de las armas.