El comienzo resulta opresivo. Sin embargo, la tensión se libera rápidamente y la cruda dirección se transforma en instantes performativos y de baile que revitalizan tanto la historia como el entorno.
Unos diálogos sorprendentes y vibrantes, respaldados por un diseño de producción y un uso del espacio excepcional. La actuación de Grant alcanza un nivel sobresaliente.
Estupendo Héctor Medina, con una hermosa fotografía. Sin embargo, la historia se siente algo melodramática y convencional. La metáfora política es algo simplona, pero cumple su función.
Un Casanova que no cae en excesos carnales, con diálogos que tienen más profundidad filosófica que sensualidad. La idea de transformar al rey de los libertinos en un romántico empedernido es arriesgada, pero no logra concretarse de manera efectiva.
Es simplemente un anuncio del catolicismo diseñado para encender la pasión ecuménica tanto en kikos como en otras juventudes cristianas, retratando a los musulmanes como personas que podrían unirse al ISIS.
Una interpretación de Tom Hanks que combina la rigurosidad académica con una profunda emoción. Al finalizar la película, surge el deseo en todos de formar parte de la gran familia del Capitán Kidd, en una ambiciosa reimaginación del género western.
Un retrato atractivo de la España que supuestamente superó la crisis. Aunque el filme incluye elementos de comedia romántica y un formato episódico, su progreso se siente complicado y, en ocasiones, pierde el rumbo.
La escena de persecución roza lo absurdo. En cuanto al guión, lo comentaré cuando tenga pruebas de su existencia o, en su defecto, de que no ha sido generado por un programa de computadora.
Menos sombría que sus antecesoras, esta entrega de la ficción escandinava sigue ofreciendo personajes depravados. La serie mantiene su distintivo estilo y atrapa al espectador con su intrigante narrativa.
Sus guionistas han agotado su creatividad, ofreciendo una trama que retoma antiguos chistes sin originalidad. La delgada línea que separa el humor estereotipado del cuñadismo se ha perdido por completo.
Convencernos de que la maternidad es en realidad una película de suspense es una de las mayores virtudes de las muchas que tiene este prometedor debut de Pérez Sañudo. Sobresaliente.
La primera parte de la película se desarrolla con habilidad técnica y un uso capturante de la steadycam. Sin embargo, la historia toma un giro sorprendente y extraño que cambia completamente el enfoque.
Un triángulo amoroso lleno de diversión. Aunque el desenlace carece de sutileza, ofrece una nueva perspectiva en el género. Es una de las mejores comedias románticas desde 'Virgen a los 40'.
La ambientación y la fotografía son excelentes, aunque la película puede sentirse algo fría en su presentación teatral. La dirección elige confiar en las actuaciones en lugar de en movimientos de cámara sorprendentes.
Esta película combina elementos del slasher con la interacción a través de Skype, ofreciendo una propuesta bastante llamativa. Sin embargo, la narrativa se siente restringida al estar confinada a la pantalla de una computadora.
Un homenaje brillante al cine de Hitchcock, destacado por la actuación impresionante de Almudena Amor, quien se establece como la musa del terror español.
Lo que comienza como un terrorífico relato en un hogar, se transforma en una inquietante fábula moral con diversas interpretaciones. Es un pequeño thriller que anticipa el surgimiento de un gran autor.
Reivindicación del cine intergeneracional. Un viaje al clasicismo de Disney. La realidad es que incluso Mickey Mouse ya no parece creer en este mundo Disney.