Tiene algo magnético que hace que quieras verla otra vez, una combinación de la pasión volátil de Sheil, la intensidad moral de Adams y las imágenes asombrosas de Seimetz.
Bening aletea los brazos como un pájaro recién nacido y Dillon muestra su carácter desenfadado al estilo de 'Algo pasa con Mary', sin embargo, sus compañeros de reparto no logran respaldar un guión que parece destinado al fracaso.
Capta la alegría juvenil de la entrada de las hermanas en un mundo en el que, antes de su llegada, a las mujeres se les había permitido tradicionalmente esconder armas, pero no dispararlas.
La decepción no radica en la falta de fidelidad de 'Nimona'. La película asume que al enfocarse en personajes variados, puede liberar su creatividad sin necesidad de profundizar en otras áreas.
La película a menudo carece de la intensidad necesaria para ser realmente aterradora, y no explora más allá de lo superficial, lo que lleva a que se diluya en la incertidumbre.
La película abarca diversos temas: narra una historia sobre la juventud trans, presenta una interpretación no oficial de un villano emblemático de los cómics y también aborda el parón de uno de los mayores grupos mediáticos a nivel global.