La cinematografía digital presenta una calidad impactante y brillante, tan clara que resulta casi dolorosa para la vista. Ahora somos testigos de imágenes que superan nuestras expectativas.
La película a menudo carece de la intensidad necesaria para ser realmente aterradora, y no explora más allá de lo superficial, lo que lleva a que se diluya en la incertidumbre.
La película abarca diversos temas: narra una historia sobre la juventud trans, presenta una interpretación no oficial de un villano emblemático de los cómics y también aborda el parón de uno de los mayores grupos mediáticos a nivel global.
Es una combinación de 'Black Mirror' y 'Silicon Valley', pero carece de la esencia humorística y del suspense que caracteriza a ambas. Las personalidades de los personajes son superficiales y carentes de profundidad.
La 3ª temporada es muy rica en contenido y repleta de humor, lo que hace complicado disfrutar de varios episodios de una sola vez. Sin embargo, es realmente excepcional.
Desdibujada e inconexa, sus hilos argumentales parecen estar dictados más por la disponibilidad de sus intérpretes que por la cohesión narrativa. También es complicado no evaluar la película en función de lo que pudo haber logrado.
El enfoque de Duffy hacia los estereotipos raciales y su falta de habilidad para dirigir a los actores pueden resultar poco atractivos para aquellos que no son seguidores incondicionales.