Es una combinación de 'Black Mirror' y 'Silicon Valley', pero carece de la esencia humorística y del suspense que caracteriza a ambas. Las personalidades de los personajes son superficiales y carentes de profundidad.
La 3ª temporada es muy rica en contenido y repleta de humor, lo que hace complicado disfrutar de varios episodios de una sola vez. Sin embargo, es realmente excepcional.
Desdibujada e inconexa, sus hilos argumentales parecen estar dictados más por la disponibilidad de sus intérpretes que por la cohesión narrativa. También es complicado no evaluar la película en función de lo que pudo haber logrado.
La película posee un atractivo sutil y relajado que la hace accesible. Se siente como un viaje intrigante desde el asiento del copiloto, invitándote a disfrutar del trayecto sin inquietarte por el destino.