Lo mejor de la televisión, que utiliza su presupuesto para crear un mundo magnífico y envolvente, pero sin dejar que lo espectacular le reste importancia a la complejidad de los personajes.
Tiene una premisa espectacular y un villano ominoso. Es uno de esos cortos que deja la impresión de ser el comienzo de algo grandioso, más allá de solo una historia aislada.
Los guionistas Ernie Altbacker y John Semper, junto con el director Jeff Wamester, no logran cumplir con sus elevadas expectativas, resultando en una falta de justicia para las historias que intentan desarrollar.
El estreno de la serie revela la promesa de un drama fuerte repleto de mitología, aunque le falta la intensidad y agudeza que caracterizaron a las adaptaciones previas.
El filme trata de equilibrar múltiples historias y personajes, pero lo hace de manera torpe, oscilando entre una fantasía escapista poco seria y un comentario social distópico.