La forma en que Koreeda retrata a sus personajes es tan afectuosa que nunca sentimos aburrimiento. Nuestra curiosidad por conocerlos más a fondo demuestra el gran talento actoral de su elenco.
La película presenta una mezcla caótica y superficial, sin esfuerzo por crear una coherencia que le dé un sentido de unidad. Esto perjudica incluso los escasos momentos destacados que podría ofrecer.
La directora y guionista incluye de forma forzada cada escena conmovedora y reivindicativa, lo que la aleja de ser la historia que el feminismo realmente necesita.