Es muy ambiciosa en su propuesta pero muy pequeña en el desarrollo. Es la definición misma de una película efectiva, aunque al mismo tiempo da la sensación de que podría haber llegado más lejos.
Es, por sobre todas las cosas, la confirmación del talento maduro de Kathryn Bigelow, cuya probada fuerza para la narración llega a otro punto alto en su carrera a la vez que sigue explorando los temas que la obsesionan.
Un espectáculo artístico y tecnológico descomunal. Es muy entretenida y nadie ha usado el 3D mejor que Cameron aquí. Se sirve de los avances científicos para lograr este universo natural tan perfecto.
Es particularmente tonta y sin gracia. El potencial para la comedia slapstick que tienen esos personajes es total, pero la realidad es que se siente una gran distancia hasta alcanzar la verdadera comicidad.
La película resulta un producto demagógico que carece de innovación, sin embargo, las canciones son agradables y algunas interpretaciones son aceptables. Algunos chistes logran ser graciosos, pero poco más.
La obra recupera los mejores recursos del cine de horror y toma como base los libros de Stine. Todos los personajes terroríficos que desfilan, aportan un estilo divertido e histriónico.
Se trata de una narración precisa y poderosa, tal como debería ser el cine de entretenimiento, al igual que las grandes películas. Tom Cruise demuestra nuevamente que sabe lo que hace.
En una relectura de la clásica historia de 'La bella durmiente', Angelina Jolie interpreta a la bruja, un personaje lleno de matices y complejidad. Una vuelta de tuerca necesaria para una fábula conocida y siempre rendidora en pantalla.
'Need for speed' es la adaptación cinematográfica de un popular videojuego, pero no es necesario tener conocimiento previo del mismo para comprender o disfrutar de la historia.
Como film infantil divertido, no funciona. Como película de acción, funciona aún menos. Carece de temas interesantes y no presenta subtramas que le aporten complejidad.
los ejemplos de un cine de calidad –nos gusten o no luego las películas– son bastantes como para conformarse con 'El séptimo enanito', una película que da más vergüenza ajena que otra cosa.
Se pasa volando, eso sí, y no hay nada molesto u ofensivo. Inocua y divertida, pero con poco riesgo. Más cerca del padre cavernícola que de su osada y luminosa hija.
Con todos los ingredientes necesarios, el hombre de la capa roja vuelve al ruedo. El pasado y el presente se cuentan de una manera veloz y clara, y el relato es brillante.
Los éxitos en el mundo de la animación rápidamente generan secuelas, sin tener que preocuparse por los cachets de actores. Ahora llega otro ejemplo, pero con menos brillo.
Un film animado de calidad baja es algo complicado de digerir. Cuando algo no tiene timing no es fácil engancharse. Y los giros dramáticos mal hechos producen más fastidio que dramatismo.