La película ofrece momentos fascinantes y una auténtica magia que se destaca en diversas escenas. La actuación de Gene Wilder como Wonka es fundamental.
La maestría en las escenas más sangrientas es de lo mejor que se ha visto en el género. 'Terrifier 2' logra romper con la monotonía habitual. Aunque es diferente a su predecesora, sin duda es una entrega superior.
Es difícil que 'Prisionero 99' provoque indiferencia. Es capaz de expulsar o maravillar por partes iguales. En cualquier caso se trata de uno de los cineastas más interesantes de los últimos años.
La confirmación de sus habilidades para narrar quedan confirmadas por lo poco que dura la película y como le alcanza para contar su historia sin que sobre ni falte nada.
Con varias películas en su haber, Holofcener es una heredera de los films de Woody Allen. Sin aferrarse tanto al humor, consigue sacar provecho de sus criaturas y reflexionar acerca de la condición humana.
Sin duda hay imágenes impactantes y el clima está logrado, pero no hay mucha innovación con respecto a lo que ya se había hecho en Europa en las décadas previas.
Los cambios de tono e intenciones no le ayudan a la película. Hay que rescatar algunos momentos de clara belleza y sentimiento, pero en promedio el resultado no está a la altura de otros films del director.
No fue un éxito de taquilla y su fama se debe a una creciente condición de cine de culto, en parte por su director, pero en parte por la influencia en el cine de los siguientes años.
Se puede argumentar que la película reflexiona sobre una variedad de temas, pero le resulta difícil presentar sus ideas de manera atractiva. 'Hambre' es una película más que se une a la tendencia de abordar el esnobismo de la clase alta.
Christopher Storer, el creador de la serie, logra un notable equilibrio en su narrativa, demostrando una indiscutible habilidad. Para alcanzar esta sutileza, cuenta con un elenco sólido, destacando la actuación del protagonista, Jeremy Allen White.
Esta sátira del mundo de la alta cocina, que se presenta como una comedia, es un relato tortuoso que no lleva a ninguna parte y, cuando por fin intenta ofrecer una reflexión final, resulta ser una tontería tan evidente como injustificada.
Es complicado disfrutar de este constante peso emocional, aliviado únicamente por breves momentos de felicidad efímera. La película opta por ser excesiva en su carga emocional y presenta un trasfondo algo cruel.
Sin ningún brillo en particular, la película se sumerge en la rutina y tiene algunos buenos saltos. El final, sin embargo, tiene una esperable y saludable vuelta de tuerca.
No es uno de esos títulos que genera terror, pero resulta un placer disfrutar de una película tan modesta y, a la vez, bien elaborada. No le falta nada, aunque carece de cierto rigor.
La tensión que consigue no suelta al espectador en ningún momento. Es sin duda de lo mejor que se ha hecho en materia de series y ofrece lo mejor en cada episodio, no posterga ni alarga las cosas.
Lerman transita un camino seguro. El atractivo de 'El suplente' radica en su ambientación en la realidad argentina, lo que la hace más personal y única, a pesar de que se trate de una narración amable.