El alivio de poder salir del cine y seguir con nuestra jornada es el único aspecto positivo de esta película, que resulta ser muy deficiente y que además fracasa en todos sus objetivos.
Tiene su propia identidad, su gracia y sus gags. Logra un buen equilibrio entre el respeto y la irreverencia y tiene una buena dosis de acción y violencia para ganarse el derecho como película de este género.
Es una película arriesgada porque pelea contra sí misma en muchos aspectos. Lo mejor que tiene la película es justamente como se pone en duda mientras hace volar por el aire a la gran familia del cine.
Una screwball comedy que parece escrita por Michael Haneke y Lars von Trier. Una comedia de rematrimonio violenta, escatológica y perversa, pero comedia al fin. Lleva su propuesta al extremo y cumple con el género mencionado.
El director comprende el contexto teórico que lo llevó hasta aquí. Sin embargo, desde una perspectiva cinematográfica, su narrativa no se ajusta a un largometraje, lo que lo lleva a crear un espectáculo completamente ajeno a lo que intenta contar.
La película logra transmitir una profunda angustia. La inclusión de varias estrellas añade un interés adicional a la historia, ya que un rostro conocido genera empatía de inmediato en el espectador.
¿Hay algún chiste bueno en esta seguidilla de bromas? Sí, hay un par y son los que aparecen en el tráiler. Lo mejor es verlo y dejar el resto de la película de lado.
Si quieren reírse, esta no es la película. Y si son impresionables, tampoco lo es. La suma de tantos nunca antes había producido tan pero tan poco. No vale la pena ni para el cable, ni el DVD, ni en un micro.
Es hoy una película con un aura especial. Tal vez el mayor elogio que merece la película es justamente su condición de relato feroz, intenso y siempre sorprendente.
La película respira una humanidad por encima del promedio, presentando un evento romántico que resulta ser simple y placentero, mientras nos invita a disfrutar de sus matices turísticos, cómicos y dramáticos.
Cada episodio es más original y divertido que el anterior. Todo está impregnado de una libertad poco común, y los ocho episodios, aunque parecen pocos, se disfrutan intensamente en cada momento.
El sindicato' cuenta con un elenco destacado en papeles secundarios y ofrece un excelente trabajo en las escenas de acción, recordando a la saga de 'Misión: Imposible'. No obstante, la película se siente más como un paseo tranquilo que como una experiencia emocionante.
Es la peor película de todas las que se han hecho de Mad Max. Esta vez, el resultado es muy mediocre. Nunca Mad Max había caído en el ridículo, pero esta vez lo hizo y lo hizo a lo grande.
En esta primera parte se presentan varias escenas que sin duda deberían ser recordadas en la gran historia del western. Se pueden apreciar momentos de intensa emoción, tensión, así como también un virtuosismo sobrio al abordar duelos y situaciones dramáticas.