Una película de dinosaurios que es más grande, más ruidosa y más rápida. Capta tan solo una pequeña parte de la maravilla y el asombro de la película original.
'El principito' es una versión respetuosa y adorablemente reinventada del clásico de Saint-Exupery. Permanece fiel a su atemporal representación del asombro de la infancia ante la desilusión de la adultez.
La película de superhéroes más exitosa de todos los tiempos presenta una secuela deslumbrante con un alma sorprendentemente profunda. Joss Whedon aporta un enfoque más fresco, innovador y refinado a esta cuidada continuación.
Repleta de cliffhangers que te dejan sin aliento, propios del género, la película también destaca por los momentos tiernos de sus personajes, los cuales contribuyeron a hacer de la primera entrega algo único entre las recientes obras de Marvel.
Esta obra es muy entretenida para pasar el rato, aunque carece de las resonancias míticas que convirtieron a '300' en un clásico instantáneo. Sin embargo, logra funcionar sorprendentemente bien en sus propios términos.
Paul interpreta con carisma a un personaje duro y herido, un pequeño hombre que compensa con valentía lo que le falta en estatura. Sin duda, es lo mejor de 'Need for Speed'.
En la oscuridad puede que no alcance lugares donde la aventura Trek ha llegado antes, pero es un viaje tan bien elaborado y tan inmensamente placentero que sería extremadamente vulcano ser quisquilloso.
Una de las películas animadas más clásicas de Disney, con el pedigrí de Hans Christian Andersen, repleta de canciones y un poco de ese humor irónico que se ha convertido en habitual en la animación actual.
Ames u odies a Luhrmann, no hay duda de que este es su 'Gatsby' de principio a fin. Con su interminable lista de extravagancias, la película desprende una innegable fascinación, al menos durante un tiempo.
Su tono serio y una estética incansablemente ruidosa lastran esta atracción excesivamente consciente de su importancia, brillantemente comercializada. Snyder parece alérgico a cualquier escena en la que no suceda algo catastrófico.
Respuesta incisiva y psicológicamente compleja a los múltiples abusos de la Iglesia Católica. Maestro de la atmósfera sucia, Larraín demuestra aquí un feroz dominio como cineasta.
Una poderosa provocación que no se anda con rodeos, que comienza como una especie de melodrama sensacionalista y poco a poco se convierte en un tenso estudio sobre la adicción, el narcisismo y el flujo de lava del privilegio capitalista.
Tiene sus partes escandalosamente divertidas en medio de un montón de elementos de relleno, pero se mantiene optimista y agradable gracias a la presencia de la estrella 'Parks and Recreation', Aubrey Plaza, como protagonista.