Spring Breakers es un reflejo de la cultura pop donde la juventud se manifiesta, provocando en nosotros una confusión entre la risa, el horror y la admiración por su singular belleza. Solo sé que estoy ansioso por volver a verla.
Hecha con la suficiente maestría como para que, si te tropiezas con ella a altas horas de la noche durante un ataque de insomnio, no te importe verla hasta el final.
El resultado es un docudrama cinético que impresiona aunque sin llegar a conectar emocionalmente de la misma manera que lo hizo en 'Bloody Sunday' y 'United 93'.
Lo que debería haber sido una investigación compleja y potente se limita a ser una historia sobre la resistencia del espíritu humano. Coge fuerza gracias a la exquisita actuación de Don Cheadle.
El Infierno son los demás, especialmente aquellos a quienes crees conocer bien. Esta obra presenta un retrato desconcertante y cómicamente ácido de un colapso psicológico.
La exitosa franquicia de coches rinde homenaje al fallecido Paul Walker con una sólida séptima entrega. 'Furious 7' se presenta como una película que, al igual que uno de sus indestructibles vehículos, surge milagrosamente sin un solo rasguño.
A su manera, con una dulzura subversiva, esta podría ser la súplica de tolerancia que América necesita en este momento: una película que dice 'Ama a tu peluche como te amas a ti mismo'.
La película no logra fusionar con éxito la estridente vulgaridad característica de las películas de 'Resacón' con la profundidad emocional que se espera en el estilo de Cameron Crowe.
Una película de aventuras al estilo clásico, que resulta sólidamente entretenida y está filmada a lo grande. Logra hacer algo que ninguna otra película de Hércules había conseguido: presenta al mítico hijo de Zeus con una perspectiva más humana.
Una animada chuchería que pasa fácil gracias a su veloz ritmo cómico, un exceso de deslumbrantes vistas a la Costa Azul y la totalmente reactiva química entre los protagonistas Colin Firth y Emma Stone.
Drama histórico de una belleza inquietante. Miyazaki está en la cima de su arte visual, alternando exuberantes paisajes rurales de colores vivos con épicos lienzos urbanos superpoblados.
Ken Loach ha cogido un episodio infame de la historia irlandesa moderna y ha hecho una sorprendentemente hermosa y sincera película con 'Jimmy's Hall'.