Eggers logra conservar un registro realista e íntimo que juega con una dimensión fantástica, deslizando provocativamente elementos de sutil erotismo. Brillante.
Se trata de un filme tan inteligente como salvaje, recuperando la reflexión moral que define lo más destacado de una tradición cinematográfica que aún se niega a morir.
Un filme gótico que se aleja del blanco y negro expresionista, presentando en su lugar un colorido tornasolado donde la melancolía y un desgarrado lirismo coexisten en perfecta armonía.
El único inconveniente que se puede señalar es la excesiva bondad y idealización del protagonista afroamericano, quien podría haber sido presentado con ciertas complejidades que lo hicieran más interesante. Sin embargo, con más aciertos que fallos, "Soul" es una película que vale la pena disfrutar.
El problema del filme es que todo parece haber ido mal. Como una mala imitación, sin todas las virtudes que tenía la película de Reitman: la frescura, los diálogos o el uso de los efectos especiales al servicio de las situaciones y de la creatividad que estas suponían.
La cinta destaca por su suspenso y tensión, aunque se torna más convencional y predecible. Casey Affleck debería atreverse a distanciarse de Hollywood y explorar el enfoque de Tarkovski si busca profundizar en sus valiosas ideas e intuiciones.
Con este filme, sabio y desgarrador a la vez, Paul Schrader demuestra que los años no han apaciguado en nada su necesidad de hacer un cine personal y trascendente.
A pesar de su tono sombrío, Lonergan crea una película que se aleja del miserabilismo, del exceso de dramatismo y de cualquier forma de manipulación emocional.
Sin pretensión, con humildad, confiando en el encanto de su estrella –Greta Gerwig–, 'El plan de Maggie' trae sangre fresca a la mejor tradición del cine norteamericano.
No es una cinta memorable. Posiblemente, con su factura clásica y fuera de época, tengamos las mejores actuaciones que tanto Freeman como Keaton han dado en los últimos años.
La de Poehler ofrece una perspectiva crítica sobre el machismo institucionalizado. Sin embargo, también es una celebración de la complicidad entre mujeres y, sobre todo, un retrato sincero de la adolescencia, sin importar el género.
La principal virtud de Apatow es haber logrado convertirse casi en un puro médium. Esta película representa una nueva interpretación de una fórmula clásica, y es la habilidad de Apatow para permitir que Schumer, con su personalidad, ilumine cada minuto del filme lo que realmente cautiva al espectador.
Un logro del filme es haber evitado cualquier tipo de complacencia que traicione la dureza de esta distopía, donde la tierra infértil es también metáfora de un vacío de vínculos humanos.