Lo descabellado de las situaciones, la retórica de los diálogos y lo atropellado del montaje es cortesía de una cineasta que cuando rueda desmejora su trabajo como actriz.
La película es un homenaje a la paternidad. Sin embargo, lo más destacado es el humor de Vince Vaughn al interactuar con su variado elenco de personajes familiares.
Cine de la alegría narrado desde el corazón de la tormenta. Donde realmente destaca la película es en la composicion de los impactantes y emocionantes números musicales.
En la interpretación de estos septuagenarios de buen vivir hay un registro de verdad que se transmite al espectador y que éste corresponde a través de la carcajada o de esa sonrisa perenne.
Tratamiento adulto del ‘nonsense’ amoroso con niños. La directora noruega no se queda a medias en lo que quiere contar y resuelve con acierto los destinos sentimentales de cada personaje.
Recital interpretativo de Miki Manojlovic. Komandarev renuncia a cualquier pretensión autoral en favor del talento de Miki y del valioso material literario.
Aspira a ser un Fargo a la “tudelana” o un Fesser de bajo presupuesto, pero su escaso desarrollo narrativo y su poco inspirador diseño de producción la limitan en su propia arrogancia.
Maribel Verdú se encarga por completo de sostener la película en esta comedia negra donde los hombres no quedan bien parados, y las disputas se resuelven entre ellas. Es tonta, sí, pero tiene su encanto.
Afectada por sus insípidas decisiones escénicas y narrativas, 'El pomo azul' resulta una tentativa audiovisual vana en la que solo casan los créditos y algún tiro de cámara objetual a lo Hideaki Anno.
La directora acierta de pleno en su planteamiento de puesta en escena y en la dirección de actores, pero el guión hace aguas y se deja vencer más bien pronto.
De estilo naturalista y enérgico, ofrece un retrato femenino incómodo, concreto y contemporáneo que invita al espectador a cuestionarse la naturaleza del imperativo categórico de ser madre.
Es una película incómoda y difícil de clasificar. La propuesta poco convencional de Anna Muylaert se traduce en una obra más libre y menos estructurada en comparación con sus trabajos anteriores.
Pérez Toledo destaca como un talentoso guionista y director, mostrando una notable habilidad para explorar las complejidades de las relaciones humanas.