Maribel Verdú se encarga por completo de sostener la película en esta comedia negra donde los hombres no quedan bien parados, y las disputas se resuelven entre ellas. Es tonta, sí, pero tiene su encanto.
Afectada por sus insípidas decisiones escénicas y narrativas, 'El pomo azul' resulta una tentativa audiovisual vana en la que solo casan los créditos y algún tiro de cámara objetual a lo Hideaki Anno.
La directora acierta de pleno en su planteamiento de puesta en escena y en la dirección de actores, pero el guión hace aguas y se deja vencer más bien pronto.
De estilo naturalista y enérgico, ofrece un retrato femenino incómodo, concreto y contemporáneo que invita al espectador a cuestionarse la naturaleza del imperativo categórico de ser madre.
Es una película incómoda y difícil de clasificar. La propuesta poco convencional de Anna Muylaert se traduce en una obra más libre y menos estructurada en comparación con sus trabajos anteriores.
Pérez Toledo destaca como un talentoso guionista y director, mostrando una notable habilidad para explorar las complejidades de las relaciones humanas.
Con material restaurado y coloreado fotograma a fotograma gracias a un arduo trabajo técnico y de investigación sobre las fuentes de la época, el resultado es verdaderamente espectacular.
Documenta la triste vida de un imitador del Rey del Rock, ofreciendo una mirada profunda y conmovedora. El trabajo de Iñárritu es notable, y McIerny junto a Armando Bo (nieto) logran captar la atención del espectador con su brillante narrativa.
Una espléndida exhibición de comedia ecológica. Además de su rica trama, Fernández aporta un ritmo propio del cartoon, capturando el espíritu aventurero y la inocencia de relatos como 'Los Goonies'.
La escuela florentina parece haber dejado su huella en este cuento de cuentos, que ha sido realizado con gran respeto y habilidad en la dirección de los actores.
El resultado se sitúa entre la acción guerrillera y una película de intenciones artísticas. Sin embargo, merece la pena verlo, especialmente por algunas escenas memorables.
Francia ha producido su propia versión del 'Manuale d’amore', una comedia que combina de manera ágil y efectiva el humor y la realidad, ofreciendo una experiencia divertida y ligera.
El interés y la densidad de las historias van en aumento. Las caracterizaciones no restan valor a una propuesta que, aunque ligera, posee un matiz perverso.