Estamos ante un 'James Bond' que regresa a sus raíces bajo la dirección de un cineasta británico conocido por su estilo autoral. Esta película se presenta como una gratificante experiencia para los seguidores más leales del agente secreto.
Un espectáculo blockbuster con ligeros guiños políticos a un discurso de revolución que pretende muchas más cosas de las que podría y que se tomó muy, pero muy en serio.
Shyamalan logra completar un arco convincente para tres personajes bien desarrollados. En 'Glass', nos presenta a un director que se atreve a experimentar y a explorar nuevas libertades narrativas.
En 'Justice League', Batman y Wonder Woman logran cautivar, aunque su narrativa se ve entorpecida por una edición poco fluida que dificulta la comprensión de la historia.
A diferencia de otras películas de acción que buscan simplemente hacer secuelas, 'John Wick Parabellum' se expande en sus escenarios, ofrece emocionantes secuencias de acción y cuenta con un desarrollo sólido.
Llegando al tercer acto, la trama se encuentra bien estructurada y la acción cumple con las expectativas de cualquier película de Bourne, destacando quizás la mejor secuencia de persecución que hemos visto en la franquicia.
No es hasta el tercer acto que Jason Reitman revela la auténtica esencia de la nostalgia, ofreciendo un enfrentamiento final que seguramente emocionará a los seguidores, haciendo que se les escape alguna lágrima.
El regreso de Shane Black al universo de El depredador no logra decidirse entre ser una obra propia del director o una historia centrada en el monstruo alienígena.
Es de esos thrillers que apela a las audiencias más adultas, aquellas que disfrutan un thriller que se va cociendo lentamente, logrando sostenerse gracias al magnetismo de su estrella, muy al estilo del Hollywood clásico.
Una película que sigue la clásica fórmula de acción desenfrenada. 'xXx: Reactivado' se mantiene fiel a su esencia. Los aficionados a Vin Diesel y al resto del elenco encontrarán mucho que disfrutar.
Wingard tiene un profundo entendimiento del género y se mueve con soltura en él, manipulando las emociones del público y utilizando con maestría los clichés del horror.
Una emocionante película de acción que recuerda al estilo de los videos de los 80, pero se distingue por la enérgica y efectiva dirección de Sam Hargrave.
Un superhéroe que se presenta de manera más sombría y agresiva, alejándose de los estándares típicos de Hollywood, aunque hay ciertos aspectos que complican el desarrollo inicial de la trama.