La película muestra una honestidad genuina al abordar temas como la pérdida de la madre y el Alzheimer, evitando caer en dramatismos que busquen conmover al espectador de manera forzada.
Estamos ante una obra que invita al espectador a reflexionar sobre lo que nos define como humanos. Es una película de autor que se presenta con un elevado presupuesto, superando los 150 millones de dólares.
A pesar de que 'Velvet Buzzsaw' ofrece una experiencia visual impresionante, su guion presenta fallos en el desarrollo de personajes que permiten establecer una conexión con la audiencia.
El reparto y su director consiguen crear una historia que fluye sin esfuerzo, evitando la pesadez típica de las películas que abordan el origen de un superhéroe.
Un remake puede transformar muchos aspectos, sin embargo, hay algo que es inalterable: la pasión. En este caso, eso es exactamente lo que brilla por su ausencia.
Evita crear suspenso, presentándonos a un grupo de estudiantes de medicina que no muestran interés en mantener la tensión de la película, ni mucho menos en revivirla.
Estamos ante un 'James Bond' que regresa a sus raíces bajo la dirección de un cineasta británico conocido por su estilo autoral. Esta película se presenta como una gratificante experiencia para los seguidores más leales del agente secreto.
Un espectáculo blockbuster con ligeros guiños políticos a un discurso de revolución que pretende muchas más cosas de las que podría y que se tomó muy, pero muy en serio.
Shyamalan logra completar un arco convincente para tres personajes bien desarrollados. En 'Glass', nos presenta a un director que se atreve a experimentar y a explorar nuevas libertades narrativas.
En 'Justice League', Batman y Wonder Woman logran cautivar, aunque su narrativa se ve entorpecida por una edición poco fluida que dificulta la comprensión de la historia.
A diferencia de otras películas de acción que buscan simplemente hacer secuelas, 'John Wick Parabellum' se expande en sus escenarios, ofrece emocionantes secuencias de acción y cuenta con un desarrollo sólido.
Llegando al tercer acto, la trama se encuentra bien estructurada y la acción cumple con las expectativas de cualquier película de Bourne, destacando quizás la mejor secuencia de persecución que hemos visto en la franquicia.
El regreso de Shane Black al universo de El depredador no logra decidirse entre ser una obra propia del director o una historia centrada en el monstruo alienígena.
Es de esos thrillers que apela a las audiencias más adultas, aquellas que disfrutan un thriller que se va cociendo lentamente, logrando sostenerse gracias al magnetismo de su estrella, muy al estilo del Hollywood clásico.