Stella Meghie enfatiza con inteligencia los aspectos sensuales de esta historia de iniciación. Golpes de humor y fantasía dan una textura bienvenida a la suavidad de la novela romántica, al igual que los protagonistas.
Las imágenes sorprendentemente estilizadas, el tema de empoderamiento femenino y el interés que generan sus personajes impulsan a esta historia maravillosa chapada a la antigua.
Más comedia romántica del montón, que una parodia de espíritu adolescente, la película entreteje su alegre mezcla de seriedad y tontería con discursos cada vez más torpes sobre la autoestima.
Esta mezcla de géneros que se centra en los personajes podría haber sido más ingeniosa y energética, evitando mensajes tan evidentes. Sin embargo, se destaca notablemente en cuanto a atmósfera, humor y encanto.
Sus buenas interpretaciones y su lenguaje intenso mantienen el interés en una historia neoyorquina bien concebida pero demasiado larga y poco atractiva.
A pesar del característico sentido de la atmósfera de Mira Nair y las carismáticas actuaciones de los protagonistas, la película enfatiza cada aspecto del optimismo de manera tan insistente que apenas permite al público sumergirse en la historia.
Es una impresionante crónica sobre las especies, algunas conocidas y otras no, algunas con un comportamiento más extraño que la propia ficción en unos paisajes que parecen de otro mundo.
Con un guiño juguetón a 'Detour', esta película rinde homenaje al género noir. Al mismo tiempo, se presenta como un oscuro globo de nieve, luminoso y repleto de hermosas facetas, convirtiéndose en una de las obras más fluidas de del Toro.
Conmovedora y nunca sensiblera, a pesar de algunos fallos torpes. Captura satisfactoriamente la esencia de las memorias, con un trabajo excepcionalmente potente de Woody Harrelson y Naomi Watts.
En estas nuevas interpretaciones resuenan notas de exorcismo y transformación, tanto a nivel personal como comunitario. Al final de esta sorprendente y compleja película, el ritual ha dotado de nueva vitalidad a la tranquilidad de la primavera.
Hollywood necesita más películas sobre la amistad femenina y que pongan a las mujeres mayores en primera línea. Sin embargo, hubiera deseado que esta película fuese mejor.
Inventiva y conmovedora, es una obra para todas las edades en el mejor sentido, sin condescendencia ni frenetismo. Las interpretaciones de Brealey, Earl y Hayward son increíblemente dulces y sinceras.
La sensibilidad de Gottsagen aporta a esta fábula moderna una franqueza cautivadora. Aunque algunos personajes tienen pocas líneas, el elenco brinda un trasfondo complejo a esta obra bondadosa y optimista.
Su sabor no dura mucho en el paladar, pero es un vaso generoso. Una carta de amor cómica a la amistad femenina y la mediana edad que alterna entre lo salvaje y lo predecible.