Un escaparate ligero para un talento de peso. La dirección se siente plana y funcional. Sin embargo, las actrices, con un rango de edad entre 65 y 80 años, demuestran una vitalidad creativa notable.
Su mezcla de 2D y animación por ordenador utiliza una paleta vibrante, mientras que su narrativa transita entre el mundo espiritual y el reino animal, con una profunda corriente de anhelo y elementos mágicos.
Aunque el guionista y director Hannes Holm toca algunos acordes interesantes al mezclar humor y emoción, no confía en que los espectadores puedan llegar a sus propias conclusiones.
A pesar de que el material de Gormican intenta ser crudo y extravagante, no logra transmitir el sentido dramático que busca. Sin embargo, los actores experimentados logran complementar las carencias de la trama.
Cluzet y Sy logran capturar la verdad emocional en la amistad de sus personajes. Sin embargo, más allá de la escena inicial, la película mantiene el ritmo por debajo del límite de velocidad, siguiendo una dirección firmemente establecida hacia la sensiblería.
Trueba y Mariscal abordan un difícil equilibrio en su nuevo film, celebrando el embriagador ritmo de la bossa nova e investigando al mismo tiempo la devastadora brutalidad del terrorismo de Estado. En su mayor parte, lo logran, certificando su talento como cineastas.
Una fantasía profundamente oscura y memorablemente retorcida. Una excursión infinitamente inventiva hacia la desesperación, la muerte y el renacimiento.
Es un recordatorio desgarrador de lo poco que sabemos - o estamos dispuestos a saber - sobre la inteligencia y las vidas emocionales de las criaturas no humanas.
Un éxito absoluto. El artístico e íntimo documental de Lo se une a una serie de películas de no ficción que se centran en el misterio de las relaciones entre animales y humanos, así como en la necesidad de reconsiderar lo que damos por sentado.
Una aventura emocionante; inspiradora y desgarradora a partes iguales. La esperanza y la desolación son inseparables en esta propuesta urgente y llena de suspense.
Un retrato colectivo que es tan elegante como sus sujetos de pies ligeros, os garantizo que calmará a las mentes agotadas, y seguro que también baja la presión arterial.
No es ninguna sorpresa que los atletas de la historia logren su improbable objetivo; lo que importa es cómo el director nos lleva hasta allí. En el caso de 'The Boys in the Boat', las sorpresas residen en los pequeños momentos y las notas de gracia.
La película se apoya tanto en la belleza como en la pena. De manera emocionante y adorable, 'Charlotte' hace que las pinturas de la artista cobren vida.
Cautivadora, aunque no siempre sutil. La química entre Domhnall Gleeson y el novato Will Tilston hace que la película sea algo más que un batiburrillo de Tigger y un niño al que se educa mal.