Los sucesos se perciben como superficiales y poco creíbles, lo que les impide transmitir la importancia y la carga emocional que deberían tener estas sesiones legales.
El relato es torpe y aburrido, ya que depende exclusivamente de las charlas irregulares y las rivalidades superficiales entre los personajes más jóvenes.
Con sus emocionantes escenas de acción y su ingenioso sentido del humor, esta dinámica película de acción proporciona todo lo que uno podría anticipar de una producción de este tipo.
Jonathan Breck brilla interpretando a un monstruo voraz, pero es su padre, el vengador Ray Wise, en el papel de Capitán Ahab, quien realmente aporta diversión a esta historia intensa.
A pesar de que los policías enfrentan dificultades, el público puede identificar el desenlace rápidamente. La única razón para ver la película es ansiar el momento en que Lowe reciba lo que le corresponde.