Después de un tiempo viéndola, te resignarás a no buscarle sentido a la historia y te enfocarás en los choques de vehículos, las peleas y los tiroteos. El inconveniente es que, con el tiempo, todo este descontrol se torna rápidamente monótono.
Incluso un thriller deficiente puede resultar divertido, y esta historia de horror ambientada en la Antártida genera una curiosa atracción hasta cierto momento. Sin embargo, al final, se desmorona por su completa falta de sentido.
Aquí había una buena premisa para una comedia, pero de algún modo en el camino, se diluye y se convierte en una sensiblera y complaciente historia de reuniones familiares.
Una variación emocionante y cautivadora de un tema popular. Las actuaciones dan fuerza a la película. El director y el director de fotografía Jim Denault capturan con destreza la belleza del Ártico.
Dirigida con gran dinamismo por Ric Roman Waugh, esta película proporciona las intensas emociones y la adrenalina necesarias en las producciones carcelarias.
Las escenas en la cárcel están excelentemente logradas. Waugh demuestra su talento para coreografiar y editar las secuencias de acción de manera cautivadora. Aunque 'Shot Caller' no ofrece nada innovador, aborda temas tradicionales con notable destreza.
Un drama destacado por las brillantes actuaciones de sus protagonistas. La adaptación realizada por McEwan junto a Richard Eyre es notable, y la dirección logra captar la esencia de varias escenas con gran efectividad.
Los creadores intentaron abordar la falta de ética de los ejecutivos, pero lo que logran es solo reafirmar lo que ya sabemos. Tal vez hubiera sido más efectivo como una comedia corporativa al estilo de las que protagonizaban Doris Day y Rock Hudson hace medio siglo.