Está bien fotografiada por Rob C. Givens. El guion de Ungar merece reconocimiento, pero no logra mantener la tensión a lo largo de toda la película. El final resulta un poco decepcionante.
El reparto y la música son muy atractivos. Hall irradia ternura y sencillez, lo que le da un toque especial a su interpretación. Además, la película está muy bien diseñada.
A pesar de su controvertida teología, la película presenta un buen ritmo, aunque padece de ciertos errores de montaje. Tiene momentos entretenidos, aunque estos son claramente secundarios frente a sus intenciones proselitistas.
Sus bromas internas, lamentablemente, no resultan tan graciosas para la audiencia como podrían haberlo sido para sus creadores, aunque contiene algunos momentos destacados. Sin embargo, no logra ser completamente entretenida, ni como parodia ni como thriller.
Un homenaje reflexivo que, aunque omite algunos episodios controvertidos del pasado de Gates, resalta su visión como pensador innovador mientras presenta un interesante retrato de su humanidad.
La mayoría de los eventos significativos de la vida de Reagan son abordados, aunque pocos se cuentan con la profundidad necesaria para captar realmente su esencia.
Wallace hizo varias elecciones acertadas, sin embargo, no logra compensar por completo la falta de profundidad dramática del material en el que se basa.
A pesar de algunos momentos emotivos, satisface a los amantes de la acción. 'Bangkok' no estará en la carrera por los Oscars, pero está bien hecha y no abusa de la violencia.
Los jóvenes que ansían una experiencia subida de tono quedarán insatisfechos, al igual que los cinéfilos que esperen una trama más elaborada en lugar de simples chistes poco ingeniosos.
El estilo poco sutil de los directores arruina varios chistes. Por otro lado, algunas decisiones musicales aportan un ingenio que lamentablemente falta en el guion.
Representa el trabajo más logrado hasta la fecha del chileno Sebastian Lelio, pero será recordada, sobre todo, por la monumental interpretación de Florence Pugh.
Entramos en la película con grandes expectativas, pero sólo algunas se cumplen. El reparto se esfuerza al máximo y logra algunos momentos divertidos, pero demasiados de los giros caen en saco roto.
Un revoltijo de clichés del cine de catástrofes que entusiasmará al público menos exigente. Aunque es entretenida durante la mayor parte de su excesivo metraje, su simple guión no está a la altura de la grandeza de su producción física.
A pesar de lo predecible de la trama, la película logra captar tu atención. Inicia de manera torpe, pero se vuelve más conmovedora a medida que avanza.