Sus personajes animados son los mismos a los que estamos habituados, figuras de cuento de ojos grandes y caras inexpresivas. Pero son un poco más complejos psicológicamente que sus precursores de Disney.
'La caza' no sabe cuándo detenerse. El epílogo es breve e insatisfactorio, y aunque el momento final es impactante, no logra justificar su presencia en la historia.
En muchos sentidos, es escabrosa y enfermiza. Pero su fascinante conjunto de interpretaciones le brindan una intensidad emocional que compensa sus limitaciones.
Agradable brizna de comedia romántica. Aunque sea pequeña, al menos no resulta condescendiente ni artificial como otras producciones destinadas a su audiencia. Su humor es burbujeante y su música, dulcemente animosa.
Tiene reflexiones potentes, aunque toscas, sobre los confusos efectos de la violencia televisiva. Lo que le da una escalofriante autenticidad es la espeluznante interpretación de Arno Frisch como protagonista.
Lo que muestra esta película amable y conmovedora es a un grupo de seres humanos trabajadores que viven sus vidas y experimentan las mismas presiones familiares y de grupo que se aplican a la gente en todas partes.
'Rebelde' es tan lúcida que hace que te preguntes hasta qué punto es más irracional este mundo que el que llamamos civilizado bajo el camuflaje de la riqueza material.
Malkovich es uno de los pocos actores capaces de transmitir una profundidad intelectual genuina. Su interpretación te obliga a mirar dentro y a afrontar la realidad del antiguo dicho: lo personal es político.
Este film desgarrador ofrece un servicio valioso: pone cara humana a un conflicto tan salvaje que más de uno pensó que era ficción cuando se filtró en Occidente.